La marcha politécnica del 5 de agosto de 1968.


La marcha politécnica del 5 de agosto de 1968.


Anuar I. Ortega Galindo

anuardo13@yahoo.com.mx


“Hoy se llama comunistas y agitadores a quienes tienen el valor de defender derechos constitucionales… Los verdaderos agitadores son el hambre, la miseria y la ignorancia”.
PANCARTA.




El Comité Coordinador del Movimiento General de Huelga del IPN y representantes de otras escuelas en paro de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, efectuaron el día 5 de agosto de 1968 una marcha en la zona norte de la ciudad de México. La manifestación fue encabezada por 24 profesores politécnicos, el gran ausente fue el Director General. La columna que llegó a tener 3.5 kilómetros de largo (100 mil asistentes) partió de la Unidad Profesional Zacatenco por las calles de Instituto Politécnico, (pasando por la Basílica de Guadalupe) Montevideo, Misterios, Manuel González, (Vocacional número siete) Prolongación San Juán de Letrán, Nonoalco y Plan de Ayala hasta llegar a la Plaza del Carrillón en el Casco de Santo Tomas.  En total un recorrido de cerca de 11 kilómetros de bullicio y fiesta, de denuncias y aplausos que se prolongó por cuatro horas.
La manifestación fue convocada por la oficialista Federación Nacional de Estudiantes Democráticos (FNET) y por El Comité Coordinador, embrión del Consejo Nacional de Huelga, los primeros solicitaron permiso, como se acostumbraba entonces a la autoridad del Departamento del Distrito Federal, los otros no, porque les asistía “el derecho a libertad de reunión y expresión de las ideas”.[1] La FNET consiguió la autorización, según para garantizar el derecho de los estudiantes a la manifestación, pero en realidad lo buscaba era mantenerse en la escena y erigirse como un interlocutor válido para destrabar el conflicto, papel que ya había perdido. La Comisión Organizadora de la Manifestación publicó un documento el día 4 de agosto, titulado: “A la Opinión Pública, A los maestros y Estudiantes y Autoridades Educativas”, en el que exigió “garantías jurídicas suficientes para todos los participantes en este movimiento, y solución inmediata” a los 6 puntos del pliego petitorio.[2] Entones se entendió que para conseguirlo, se debía actuar con firmeza y disciplina y sobre todo con el apoyo popular.
La mayoría de los periódicos capitalinos destacaron la capacidad que tuvieron los estudiantes politécnicos y universitarios y de Chapingo de mantener el orden, lo cual rompió la narrativa conspirativa que explicaba naturalmente la intervención del ejército nacional en el conflicto.
El Día informó de “una marcha que se desarrolló sin incidentes”,[3] El Nacional publicó, “puede afirmarse que esta manifestación se realizó dentro el mayor orden”,[4] El Universal explicó cómo se logró tan “extraordinaria conducta”: “los estudiantes comisionados para mantener el orden con un brazalete rojo cuidaron que nadie alterara la marcha”.[5] Excélsior fue más allá y afirmó: “en abierto rechazo de la violencia [...] los mismos estudiantes se ocuparon de mantener el orden, porque ‘una manifestación sin policía es una manifestación pacífica’”.[6] La Prensa recuperó los comentarios de una de sus fuentes principales: “Se comentó en círculos policiacos que ‘fue notable el orden y la disciplina guardada por los politécnicos, que no perdieron la calma en ningún momento […] Las comandancias policiacas informaron: ‘no había habido denuncia alguna en relación con actos vandálicos de los alumnos, a pesar de que se reunieron miles y miles de estudiantes”.[7]
 
La manifestación concluyó con un nutrido y enérgico mitin en la Plaza del Carrillón que “fue insuficiente para todos los manifestantes. Varios centenares de estudiantes subieron a los techos de un pasillo que circunda la plaza y éste estuvo a punto de caer”.[8] Inició el mitin cuando ya había anochecido, “se guardó un minuto de silencio por los compañeros caídos”,[9] e hicieron uso de la palabra: Genaro Alanís de la Vocacional 5, Raúl Álvarez de la Escuela Superior de Ciencias Físico Matemáticas, Gilberto Guevara de la UNAM, Fausto Trejo profesor de la Vocacional número siete, y José Tayde de Chapingo.

Recuperamos la participación de los compañeros politécnicos únicamente. Genaro Alanís habló a nombre de las escuelas mancilladas por los granaderos y ejército, aquella noche del bazucaso en San Idelfonso, también fueron allanadas las Vocacionales 2 y 5 y asimismo había detenidos y desaparecidos. Recordó los episodios anteriores de represión vividos por los politécnicos en 1942 y 1956 y desconoció a la FNET, a la que llamo un organismo charro, y ante el clamor de los asistentes sentenció: “decidimos separarnos y hacer nuestra lucha independiente”.[10]
Raúl Álvarez explico sobre del simbolismo que hay en esa plaza cerca de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ex internado del IPN), porque con la ocupación de ese edificio en 1956 por el ejército inició “la persecución atribuida a los delitos de disolución social”, aplaudió el acompañamiento de los maestros que encabezaron la manifestación “ellos fueron estudiantes que vivían en el Internado”.[11] A nombre de los representantes de los diversos comités de lucha, se pronunció por el cumplimiento de las demandas adoptadas por el movimiento estudiantil “dando un plazo de 72 horas para su solución”, de lo contrario se declararía una huelga nacional.[12] El Profesor Fausto Trejo (Juan Trejo según La Prensa) inundado de satisfacción y alegría agradeció a sus alumnos la lección de valor y decisión que han mostrado al defender sus instituciones en peligro, celebró “el espíritu de lucha de politécnicos y universitarios”,[13] y encendido arengó: “A los pusilánimes y a los cobardes hay que eliminarlos, para que este movimiento de los auténticos estudiantes siga adelante”.[14]


                                                                                        


[1] “Muy Ordenada la Manifestación del Instituto Politécnico”, Excélsior, 6 de agosto de 1968, p. 12
[2] Comisión Organizadora de la Manifestación, “A la Opinión Pública. A Los Maestros, Estudiantes y Autoridades Educativas”, El Día, 4 de agosto de 1968, p.3
[3] “En perfecto orden de llevó a cabo la manifestación de estudiantes y maestros”, El Día, 6 de agosto de 1968, p. 1.
[4] “Los Estudiantes del Poli Hicieron una Manifestación sin Incidentes”, El Nacional, 6 de agosto de 1968, p. 6
[5] “Condena de Actos Represivos”, El Universal, 6 de agosto de 1968, p. 16.
[6] “Muy Ordenada la Manifestación del Instituto Politécnico”, Excélsior, 6 de agosto de 1968, p. 12
[7] “Ordenada y Pacífica se Registró Ayer la Manifestación Estudiantil”, La Prensa, 6 de agosto de 1968, p. 43.
[8] “Muy Ordenada la Manifestación del Instituto Politécnico”, Excélsior, 6 de agosto de 1968, p. 12
[9]“Ordenada y Pacífica se Registró Ayer la Manifestación Estudiantil”, La Prensa, 6 de agosto de 1968, p. 43.
[10] “En perfecto orden de llevó a cabo la manifestación de estudiantes y maestros”, El Día, 6 de agosto de 1968, p. 1.
[11] “En perfecto orden de llevó a cabo la manifestación de estudiantes y maestros”, El Día, 6 de agosto de 1968, p. 1.
[12] “Condena de Actos Represivos”, El Universal, 6 de agosto de 1968, p. 16.
[13] “En perfecto orden de llevó a cabo la manifestación de estudiantes y maestros”, El Día, 6 de agosto de 1968, p. 1.
[14] “Muy Ordenada la Manifestación del Instituto Politécnico”, Excélsior, 6 de agosto de 1968, p. 12.

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